El masaje erótico consta de tres características importantes: es un juego previo ideal para llegar al orgasmo con el coito, sirve como relajación completa que te transporta a otra dimensión de placer y, como saben en masajes eroticos barcelona, es una buena terapia sexual porque ayuda a aumentar el deseo y controlar la eyaculación precoz.

Antes de empezar con el masaje, es muy importante encontrar el momento. Procura que sea sin prisas, sin interrupciones, con todo el tiempo del mundo. Entonces, cuando ya lo tengas, trata de crear un buen ambiente. Busca un lugar acogedor y cómodo. La cama puede ser perfecta, o en el suelo con una colchoneta o almohadas. Baja el nivel de la luz, coloca alguna vela con olor o incienso, una música relajante de fondo y poneos, los dos desnudos en una postura cómoda.

Cómo dar un buen masaje

Es interesante que empecéis la sesión con un masaje suave de exploración por todo el cuerpo de la pareja. En esta parte del masaje no tocas los genitales ni los pechos, que esto es mejor dejarlo para el final. Acaricia con suavidad, mejor con algún aceite afrodisíaco o lubricante. Puedes tocar con las manos, pies, pecho, brazos… cualquier parte del cuerpo es válida. También puedes besar, lamer, soplar… o utilizar otros elementos como alguna pluma, telas de diferentes texturas.

Seguro que ya sabes que la anatomía tanto femenina como masculina está llena de puntos erógenos. Un buen masaje es aquel que sabe acariciar las zonas más y menos sexuales combinando las caricias en uno u otro punto. Así pues, hay que evitar ir directamente a la zona genital. Lo recomendable es dedicar más tiempo en las zonas menos erógenas para ir estimulando poco a poco.

¿Cómo pasar a la acción?

Si quieres tener un sexo apoteósico y experimentar un orgasmo muy intenso, no vale ceder al primer calentamiento. Al contrario, lo bueno se hace esperar y cuanto mayor sea el nivel de excitación, más intenso será el orgasmo. Recuerda que el buen masaje erótico tiene que durar un rato. Sigue estos pasos para estimular a tu pareja:

  1. Deténte en las zonas erógenas y no escatimes en esfuerzos. Si notas que se te cansan las manos o la lengua, te aguantas, el placer que proporcionas a tu pareja es mucho mayor que tu cansancio.
  2. No tengas prisa. Se trata de un momento íntimo y personal que ayuda a desconectar del estrés y los problemas del día a día, así que invertir unos minutos en el bien común debe ser una prioridad.
  3. Utiliza aceites o cremas. Para que la sensación de placer sea mayor, existen productos especializados que realzan el trabajo.
  4. Manténte siempre en contacto con tu pareja. Obviamente, los cuerpos sienten un vínculo muy fuerte en una sesión de masajes eróticos, así que no lo interrumpas mirando el móvil o yendo al baño; debes tener todo a mano para evitar interrupciones.
  5. El amor debe fluir. A veces es difícil mantener la concentración durante mucho rato y se tiende a dejarse llevar por los impulsos y entrar a matar antes de tiempo, pero lo bueno se hace esperar.